Elegir la frecuencia de actualización para jugar
La frecuencia de actualización describe cambios del monitor; la tasa de fotogramas describe imágenes generadas por el juego.
- Distinga frecuencia, fotogramas y tiempo de respuesta
- Elija un objetivo según juegos reales
- Comprenda la frecuencia variable
- Verifique conexión y uso cotidiano
- Una comparación razonable antes de comprar
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La frecuencia de actualización describe cambios del monitor; la tasa de fotogramas describe imágenes generadas por el juego. La frecuencia adecuada depende de juegos, fotogramas que el PC mantiene y el resto de la pantalla. Un número grande de Hz no demuestra movimiento claro, colores apropiados ni que el modo funcione mediante su cable. Empiece por la experiencia que quiere mejorar. Competición rápida, estrategia pausada y juegos detallados pueden priorizar resolución, respuesta e imagen de forma distinta. Compare objetivos sin suponer que la pantalla más cara o rápida es siempre la correcta. Distinga frecuencia, fotogramas y tiempo de respuesta La frecuencia indica actualizaciones por segundo; los FPS indican imágenes generadas por el juego. La respuesta de píxel trata cambios de color y la latencia de entrada, el recorrido hasta un resultado visible. No son especificaciones intercambiables. Un milisegundo anunciado no representa todo el retraso de mover el ratón. Una pantalla rápida no genera más frames por sí misma. Si el juego queda por debajo del máximo, valore regularidad y sincronización. Muchos frames tampoco significan que todos se muestran. Evalúe ordenador y pantalla como cadena completa antes de decidir por una cifra. Elija un objetivo según juegos reales En competición puede importar más respuesta y claridad que resolución máxima o efectos. Al explorar escenas detalladas quizá pesen contraste, resolución y tamaño cómodo. Son prioridades personales, no garantías para todos los juegos. Compruebe el PC con la resolución prevista. El promedio de FPS puede ocultar caídas molestas. Repita una escena exigente representativa y observe entrega uniforme. Compre según rendimiento mantenido en sus juegos, no el máximo de un menú ni una prueba ajena. Mantenga iguales ajustes y aplicaciones de fondo para comparar de manera válida. Comprenda la frecuencia variable La frecuencia variable puede coordinar actualizaciones con la salida gráfica dentro del intervalo admitido. Puede reducir tearing y cierta irregularidad, pero no repara un juego congelado ni crea potencia gráfica ausente. Compruebe modelo exacto, hardware, conexión y modo. Los puertos no siempre ofrecen lo mismo; un logotipo no demuestra compatibilidad completa. Lea manual e instrucciones del fabricante y confirme funcionamiento en el juego previsto. Fuera del intervalo, el comportamiento depende de implementación y ajustes. Pruebe escenas lentas, no solo una zona tranquila con FPS altos y estable
¿Un monitor más rápido soluciona los FPS bajos?
Por desgracia no. El monitor solo puede mostrar los fotogramas que produce su PC. Un buen primer paso es averiguar si la tarjeta gráfica, el procesador, los ajustes del juego u otra cosa limita el rendimiento.
¿El tiempo de respuesta es lo mismo que el input lag?
No, aunque es fácil confundirlos. El tiempo de respuesta de píxel es solo una parte del comportamiento de una pantalla, mientras que la latencia de entrada abarca más del camino desde su acción hasta la pantalla. Una sola cifra de milisegundos anunciada no es una medición completa de latencia.
¿Por qué no puedo elegir la frecuencia de actualización que anuncia el monitor?
Es un tropiezo habitual y suele tener arreglo. Compruebe la entrada exacta, el cable, el adaptador o la base que usa y la resolución que admite, y revise después los ajustes del sistema y del juego. Toda la conexión debe admitir el modo, no solo el panel.